Mario Satz Ahora que por fin ha muerto Osama Bin Laden y todas las cadenas de televisión del mundo nos regalan su breve pero intensa biografía en imágenes, podemos volver a analizar por qué esa manía de califa, esa vocación por el pasado, ese arraigo en los viejos arquetipos, todo lo cual nos conduce a Khomeiny, quien, aunque era shiíta, tenía como el asesino saudí un mayor amor por el pasado que por el futuro. Tras vivir algunos años en Francia, donde por ...






























