El problema es el terrorismo islámico, las vidas que se lleva por delante no sólo en Asia, África, América, Australia, sino también Europa, crímenes perpetrados por devotos musulmanes que están dispuestos a morir por su religión, por Alá y por el Corán mientras asesinan a sus víctimas por el mero hecho de no ser musulmanes, o no ser buenos musulmanes como Alá manda. Europa en general y Alemania en particular abre sus puertas cerrando sus ojos, sin discriminar quiénes entran, sometida ...
































