Donald Trump tuvo un aterrizaje suave en suelo israelí. En marcado contraste con la atmósfera forzada que prevaleció durante las dos visitas de Barack Obama en la tierra prometida, el presidente número 45 transmitió – y también han proyectado sus anfitriones – una sensación de calidez y amistad fuerte. Mientras presidentes anteriores prefirieron – en una etapa inicial de la formulación de un marco de principios básicos para un acuerdo permanente del conflicto palestino israelí – operar a través de representantes ...































