Se fue el viejo más joven de todos. El que nos demostró más que nadie su fortaleza, y no por ganar una batalla, sino porque supo levantarse, seguir cayendo y volver a levantarse. Shimon Peres nos iluminó el camino, y gracias a él nos queda claro que un líder no es quien gana, sino quien se mantiene firme en sus convicciones a lo largo del tiempo. Y la gente lo siguió, no porque ganó y las personas se posicionaron en su ...
































