En estos días en que se paró el mundo en Catalunya, poco tiempo hubo para asuntos menos inmediatos aunque importantes. Por ejemplo, el disparate que aprobó el claustro de la Universidad Autónoma, y que le otorgó el patético honor de ser la “primera” universidad peninsular en declarar el boicot a las universidades israelíes. Es decir, en aprobar una declaración racista, que estigmatiza a las personas por su origen y que llega al delirio de pedir el boicot a la ciencia. Por supuesto, ...
Pilar Rahola. Disparate en Bellaterra
La Autónoma podría poseer el indeseable honor de boicotear a todo un pueblo y a su ciencia
































