Durante dos semanas en agosto de 1936, el nazismo camufló su antisemitismo, las leyes raciales contra los judíos vigentes desde 1935, los carteles en los tranvías, comercios, bancos de las plazas, etc. donde decía “prohibido para judíos”, escondió la existencia de los campos de concentración lleno de prisioneros desde hacía 3 años, y disfrutó de ser la sede de los Juegos Olímpicos. En 1931, el Comité Olímpico Internacional había elegido a Berlín como sede de las Olimpíadas de 1936. Dos ...
































