En el complejo tablero geopolítico del mundo y en particular de Medio Oriente hay que leer los acontecimientos no de manera binaria, bueno-malo, paz o guerra. La realidad es bastante más compleja y sofisticada. No se trata de jugar al ludo o backgammon, sino más bien al ajedrez o a las cartas. El desafío es planificar, anticipar jugadas y quedar posicionado de la mejor manera para ganar el juego o como mínimo lograr neutralizar al oponente. De Trump y Netanyahu se ...






























