El desprecio y el odio, por aparatosos que sean, no tienen un futuro prometedor. La ponzoñosa verborrea de Irán contra Israel no logrará su cometido: convencer al mundo de que el pequeño país de los judíos es un cáncer. ¡ Todo lo contrario, Israel cura el cáncer de muchos de sus enemigos! No sólo no será erradicado por la fuerza de su solar natal sino que hará su pequeñísima contribución a que el régimen de los ayatolás sea archivado como ...
































