A inicios de la década de 1870, la mayoría de los socios del Club Wagner en Berlín eran judíos. El diario Bayreuther Blätter, fundando por Wagner en 1878, listaba contribuyentes a su obra entre los que sobresalían los apellidos judíos. En la siguiente década, su segunda esposa, Cósima, se mostró sorprendida por “el apego curioso que individuos judíos tienen con él”. Varios talentosos músicos hebreos cooperaron con Wagner: Joseph Rubinstein, Heinrich Porges, Angelo Neumann, Karl Tausig y Hermann Levi, entre ...
El error de los wagnerianos
Barenboim es sólo uno de muchos directores judíos que han sido seducidos por Wagner, un reconocido antisemita. ¿Pero se puede realmente separar al hombre de su creación?
































