El Gobierno británico decidió hace poco que quería dar la impresión de que se preocupa por los cristianos perseguidos. La primera ministra, Theresa May, dijo en el Parlamento el 18 de julio: Como Gobierno, expresamos nuestra solidaridad con los cristianos perseguidos en todo el mundo, y vamos a seguir apoyándolos. Es difícil entender que hoy sigamos viendo que hay personas atacadas y asesinadas por su fe cristiana, pero debemos reafirmar nuestra determinación y defender la libertad de las personas de todas las religiones ...































