El pasado día 3, la OTAN hacía pública una nota de prensa en la que anunciaba que había aceptado la petición israelí de “abrir una delegación permanente” en su cuartel general de Bruselas. Una escueta nota para la organización, pero un gran paso para la seguridad occidental. En 2005 tuve la suerte de dirigir y contribuir –junto con mis colegas del GEES– a un informe encargado y editado por FAES titulado OTAN: una alianza por la libertad. En él se abogaba por que la Alianza ...
































