El Medio Oriente atraviesa una fase de reconfiguración acelerada. Mientras en el plano diplomático se discuten fórmulas para Gaza, el desarme de Hamás y eventuales entendimientos con Irán, la dinámica real de poder se está redefiniendo sobre el terreno. Israel, más que ningún otro actor, funciona hoy como barómetro de ese cambio. La caída de Bashar al-Assad alteró de forma sustantiva el equilibrio regional. Siria había sido durante años un componente esencial de la arquitectura de disuasión iraní, profundidad estratégica, corredor ...
La paradoja israelí: superioridad operativa en un entorno estratégicamente inestable
Bryan Acuña Obando para semanariouniversidad.com





























