Llega Yom Kipur y, aunque soy un judío laico, ayuno. Sí, ya sé… inmediatamente aparecerá algún laico para preguntarme: «¿Y para qué ayunás?». Y probablemente algún religioso me preguntará por qué no hago otras 47 cosas que, según él, debería hacer para ser un judío decente. Y ahí está justamente el problema: ¡parece que hasta para pedir perdón necesitamos presentar documentación! Soy laico, pero soy parte de un pueblo. Y ese pueblo tiene lugar para todos: para el que reza ocho horas, para ...
Llega Yom Kipur y, aunque soy un judío laico, ayuno. Pedro Kofmansky
Pedro Kofmansky/ Porisrael.org






























