El palacio londinense de Westminster, sede de los Comunes y de los Lores, comienza a someterse a reparación, por lo que varios de sus servicios se han trasladado a edificios cercanos, uno de ellos el Departamento de Sanidad, donde los diputados tienen prohibido tomar su habitual cerveza Guinness. Y no es para preservar su salud, sino porque en un acuerdo secreto, “para atraer capital extranjero”, el Gobierno vendió el edificio, y sus dueños lo alquilan exigiendo que se respete allí la ...
































