Todo país es escenario de contiendas internas y está ligado al juego de intereses no coincidentes, que motivan las actuaciones del resto (sean cercanos o lejanos), ya que cualquier desequilibrio puede afectar en muchas formas a la intrincada red que conforma el ‘status quo’ de cada uno de ellos. En el caso del conflicto sirio, las élites de Arabia Saudí y Qatar son partidarias de intervenciones militares de carácter urgente contra el régimen de Bassar Al Asad. Los intereses de ...































