“Tiene una energía impresionante, siempre tiene planes y piensa qué otro programa se puede emprender”, comentan quienes trabajan con él. Y él está convencido de que lo hace en pro de la sociedad en general. No es casualidad pues que haya dejado un bien remunerado puesto al frente de la Escuela de Asistencia Social en la Universidad Memorial de Canadá, donde enseñó durante unos años, para volver a ocupar el cargo que se le ofrecía. La semana entrante, cuando Israel ...




























