Cuando comenzaron los preparativos del 75º aniversario de Israel, el año pasado, los organizadores partían de la base de que sería como cualquier otro Yom Haatzmaut o Día de la Independencia, aunque un poco más especial. El 75 es uno de esos números considerados dignos de un reconocimiento especial, más aún si se tiene en cuenta todo lo que el Estado judío ha logrado desde que vio la luz, luchando por su vida contra todo pronóstico, en 1948. Pero se equivocaban los que pensaban ...
































