El ataque francés del domingo pasado contra Al Raqa en respuesta a los atentados del viernes 13 en París, no compensa nada. El enemigo, más allá de estar en un Estado de facto, se encuentra bajo el mismo techo que los europeos, compartiendo su propio “espacio vital”. No han comprendido los liderazgos occidentales que la respuesta bélica lejos de minar los actos de terror, suma nuevos adeptos a los movimientos del islam radical, en un país donde, según fuentes islámicas, de ...































